Saltar al contingut Saltar a la navegació Informació de contacte

Desde el umbral Claudia Gallego Pariente. Premio en castellano, categoría de ESO. https://www.rubi.cat/@@site-logo/ajuntament-de-rubi.png

Desde el umbral

Claudia Gallego Pariente. Premio en castellano, categoría de ESO.

Xana era una adolescente observadora, complaciente y perspicaz. Su personalidad cerrada siempre le había obligado a permanecer quieta en una esquina, analizando todo aquello que sucedía a su alrededor. Nunca nadie se había planteado que pasaba por su cabeza, porque tampoco nadie se moría por saberlo.

Desde siempre había estado acostumbrada a entender inmediatamente las razones de lo que devenía en su entorno, pero existían ciertas cuestiones que escapaban de la yema de sus dedos. Estas le oprimían el pecho y creaban un terrible nudo en su cuello del que costaba horrores deshacerse. ¿Por qué a las mujeres siempre se les había presionado para cuidar su aspecto con el fin de convertirse en un estúpido señuelo? ¿Acaso una mujer no tenía las mismas capacidades que un hombre para sentirse orgullosa de sí misma por otras cuestiones?

Un día en su clase, escuchó la conversación entre dos de sus profesores. Se burlaban de las adolescentes emocionadas por una boyband. Nuevamente, un nudo se atascó en su garganta impidiéndole respirar con normalidad. ¿Por qué insultaban a adolescentes aficionadas a una banda? ¿Por qué un hombre tenía la oportunidad de conmocionarse e incluso parecer tierno ante el resto, pero una mujer no? ¿Qué diferencia hay entre una fanática y un fanático? ¿Entre un empresario aplicado y una mujer organizada que trata de sacar partido a sus decisiones? ¿Por qué uno es considerado un líder nato y la otra una histérica insoportable?

Xana solía tirarse sobre el colchón de su cuarto cada vez que una de aquellas dudas rondaba por su cabeza. Investigaba sobre esta problemática con los dedos tamborileando sobre su pecho. La abrumadora sensación que aplastaba su corazón, le indicaba que era incapaz de solucionarlo. Y eso iba a arrastrarle por completo al abismo de las decepciones.

“Las mujeres no tenemos que identificarnos con lo que un hombre espera de nosotras”, decía una chica en línea. Xana estaba de acuerdo, y fue entonces cuando decidió explicárselo a su madre. Ella resopló y frotó sus muslos con cansancio. “Los rollos de hoy en día.” Pero Xana no creía que fuesen “los rollos de hoy en día”, porque cuando a su padre un vestido le parecía demasiado corto, ninguna de ellas podía poner un pie fuera de casa con él puesto.

“No es no”, decía otra. Esta vez consultó a su hermana, llevándose consigo una decepción. “A las chiquillas os gusta montar drama”. No le parecía una afirmación del todo correcta. Porque cuando su madre gritaba que no, su padre insistía y se oían golpes desde su cuarto. ¿No estar de acuerdo con algo que te implica, significa ir detrás del drama?

Cogió su pancarta bañada en tinta y salió a la calle un 8 de marzo. Allí centenares de mujeres, chicas, y niñas, pensaban igual que ella. Y ninguna le acusaba de ser una histérica, y menos de ir rebuscando entre otras problemáticas más importantes. Porque la lucha que se genera hoy produce un cultivo que sembrará mañana, recogiéndose como igualdad y vida.

¿Te ha resultado útil esta página?

0
0