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Veneno Ivette de Las Heras Giralt. Accésit en castellano, categoría de ESO. https://www.rubi.cat/@@site-logo/ajuntament-de-rubi.png

Veneno

Ivette de Las Heras Giralt. Accésit en castellano, categoría de ESO.

¿Has visto alguna vez el efecto del veneno? Entra en el organismo de forma inesperada y ataca la célula hasta matarla. Este tipo de veneno del que os hablo ataca primero al cerebro, consume toda buena opinión sobre uno mismo y sobre el exterior. Sigue por los ojos, donde se forma una neblina que impide ver más allá de lo que le indica un cerebro que ya ha sucumbido, inconscientemente, al efecto placebo que proporciona el veneno, sobre el dolor que él mismo causa. Siguen los oídos: la susurrante voz tóxica impide el paso de todo estímulo externo, que pudiera ayudar a las defensas a sanar el cuerpo. Prosigue la garganta, el espeso fluido se instala en las cuerdas vocales e impide que se proyecte la voz, ahogando gritos de auxilio que no serán escuchados. Llega después al corazón, cubriendo todo a su paso y expandiéndose por la sangre, provocando hemorragias internas, de aspecto sano al exterior. El veneno corrompe, mata lentamente y si algún día dejara de hacer efecto y volviera el raciocinio, no podrías curarte, pues se resiente a irse y un cuerpo infectado en su plenitud crearía heridas que llevarían a la muerte.

Pasaron años, siglos y el veneno tenía ya un incontable número de víctimas, personas consumidas inesperadamente por algo que creían que les hacía bien. Por suerte, hubo gente que notó el veneno, que vieron cómo mataba y en respuesta nació un antídoto, fuerte, implacable y accesible, que entraba en el organismo de forma no visible para lo tóxico y sanaba. Devolvía consciencias y liberaba voces, que resonaban por las calles, y alzaban su tono cada vez que alguien más se desintoxicaba, haciéndose oír. Y cada día se mejora más con este antídoto, cada día son más las personas que en su propia experiencia, aportan nuevas posibles recetas. Y la proliferación de la cura seguirá hasta que se convierta en vacuna y no haya ser humano que deba someterse a tan cruel dolor.

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