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El Ayuntamiento sustituye unos 500 contenedores por nuevos modelos accesibles El Consistorio ha consensuado con la entidad Rubí té rodes la elección de los nuevos recipientes para la basura, adaptados a este colectivo, entre otros https://www.rubi.cat/@@site-logo/ajuntament-de-rubi.svg

El Ayuntamiento sustituye unos 500 contenedores por nuevos modelos accesibles

El Consistorio ha consensuado con la entidad Rubí té rodes la elección de los nuevos recipientes para la basura, adaptados a este colectivo, entre otros

Rodríguez, Martínez y Medrano, frente a una de las nuevas baterías de contenedores (foto: Ayuntamiento de Rubí – Localpres).
Rodríguez, Martínez y Medrano, frente a una de las nuevas baterías de contenedores (foto: Ayuntamiento de Rubí – Localpres)

El Ayuntamiento ha adquirido un total de 470 nuevos contenedores accesibles para personas con movilidad reducida y otros colectivos, que sustituirán a contenedores antiguos. La elección del nuevo modelo se ha hecho de forma consensuada con la asociación Rubí té rodes, que había manifestado al Consistorio la necesidad de que estos recipientes para tirar la basura tengan unas características determinadas para poder ser utilizados con mayor facilidad por estas personas.

Por un lado, se renuevan los contenedores de 23 ubicaciones enteras situadas en la zona norte del casco urbano (entre la calle Lepant y la riera de Rubí) y las baterías de contenedores que la entidad ha señalado que son utilizadas por personas con movilidad reducida (Lepant, Joan Maragall – Bartrina, Bartrina, Marconi, Pilota Basca y Cadernera – Pelicà).

Durante la presentación de los nuevos contenedores, la alcaldesa, Ana María Martínez Martínez, ha hecho una petición a los y las rubinenses: "Pido a la ciudadanía que haga un buen uso de estos contenedores. Es muy importante que seamos corresponsables en la gestión de los residuos y que vertamos en cada contenedor la fracción que corresponde". Paralelamente, la alcaldesa también ha recordado que existen varios servicios para realizar una correcta gestión del resto de residuos que no se pueden verter en estos contenedores, como el Teléfono Verde gratuito: "Tener la ciudad limpia y ordenada es responsabilidad de todo el mundo: los servicios municipales trabajan duro para hacerlo posible, pero si cuando tenemos que tirar un colchón lo dejamos en la calle y no avisamos al Ayuntamiento, el personal de recogida no puede adivinar que eso se debe pasar a retirar. Con una llamada al Teléfono Verde solucionamos esta cuestión y evitamos esta imagen de dejadez de la ciudad".

Por otro lado, también se sustituyen 300 contenedores de orgánica de la ciudad: se cambian los contenedores actuales de 400 litros por el nuevo modelo de 2.000 litros, que cumple las especificaciones de accesibilidad para personas con movilidad reducida.

Hay algunas zonas del centro de la ciudad ─porque no pueden entrar camiones grandes de recogida de carga lateral para el vaciado de los contenedores─ y de las urbanizaciones ─porque se ha considerado necesario mantener las vallas protectoras de los contenedores frente a los jabalíes hasta la previsión futura de implantación de la recogida puerta a puerta─ que continuarán teniendo los contenedores de orgánica de 400 litros.

Según el concejal de Medio Ambiente, Transición Ecológica y Bienestar Animal, Andrés Medrano Muñoz, "los nuevos modelos para la basura orgánica tienen 5 veces más capacidad que los anteriores y deben permitir un mejor y mayor uso de esta fracción". Según el concejal, en la ciudad se recogen unas 3.000 toneladas de orgánica, aunque la cifra debería ser el triple. "Por tanto, hay unas 6.000 toneladas que se están tirando al contenedor del resto. Esto provoca una fracción bruta, que va al Centro de Tratamiento de Residuos del Vallès, y una no recuperación de materia orgánica". Esta fracción va a parar a la planta de tratamiento de Can Barba, donde se genera biometano, un gas que se aprovecha como energía, así como compuesto.

Medrano también ha incidido en la necesidad de reducir la presencia de impropios de la orgánica (lo que no es orgánica pero que se vierte en este contenedor). "Lo que paga la ciudad por la gestión de la orgánica va en función de estos impropios. A mayor presencia de impropios, más cuesta cada tonelada", ha señalado. En este sentido, la nueva Ordenanza de gestión de residuos obliga a que la bolsa utilizada para tirar la orgánica al contenedor marrón sea compostable.

Estos contenedores, además, están preparados para un posible futuro cambio de modelo basado en el cierre con identificación, que busca la corresponsabilidad ciudadana.

 

Accesibilidad universal

Los nuevos contenedores cumplen con la norma UNE 170001 de sistemas de gestión de la accesibilidad y están validados por Ilunion ─Fundación ONCE─; incorporan un pedal y una manivela de accionamiento de apertura del contenedor, con comodidad ergonómica; y también disponen de una manija adicional para facilitar el equilibrio de las personas en la operación de aportación de los residuos accionando el pedal.

Cuando fue el momento de escoger los nuevos contenedores, el Ayuntamiento invitó a la asociación Rubí té rodes para conocer la opinión de sus miembros y, así, poder elegir el modelo más idóneo.

"Es muy diferente abrir un contenedor cuando estás de pie que hacerlo desde una silla, porque requiere más esfuerzo", ha asegurado Juana Rodríguez Pérez, representante de Rubí té rodes. La miembro de la entidad ha explicado que es vital que la distancia que hay entre la acera y el contenedor siempre sea la misma, "porque, si no, no llegamos y nos cuesta tirar la bolsa de basura, el cartón o lo que sea. Y claro, con la silla no podemos bajar de la acera. Entonces nos quedamos sin poder tirar la basura o debemos pedir ayuda".

Para facilitar el hecho de depositar la basura correctamente en los contenedores a éste y otros colectivos que presentan dificultades de uso de estos elementos, el orden de ubicación de cada fracción es siempre el mismo y, además, se establecerán unas guías de situación de los contenedores en relación con la acera para que siempre estén alineados. En este sentido, Rodríguez Pérez ha hecho una buena valoración de esta iniciativa: "Hasta ahora tenía muchos problemas para tirar la basura. Si tengo las herramientas para hacerlo, siempre haré las cosas como deben hacerse".

La inversión global asciende a unos 500.000 euros, que pasan a ser amortizados a 10 años a través de la empresa explotadora del Servicio de recogida de residuos.

Objetivos de Desarrollo sostenible