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La Torre Bassas insta a los jóvenes a reciclar los móviles viejos para frenar la extracción de coltán en el Congo Desde que se ha puesto en marcha esta iniciativa, en el marco de la campaña 'Movilízate por la selva' del Instituto Jane Goodall, el Espacio Joven ya ha recogido 4 aparatos en desuso. https://www.rubi.cat/@@site-logo/ajuntament-de-rubi.svg

La Torre Bassas insta a los jóvenes a reciclar los móviles viejos para frenar la extracción de coltán en el Congo

Desde que se ha puesto en marcha esta iniciativa, en el marco de la campaña 'Movilízate por la selva' del Instituto Jane Goodall, el Espacio Joven ya ha recogido 4 aparatos en desuso.
El Espacio Joven Torre Bassas ha puesto en marcha una campaña para concienciar a los jóvenes sobre las consecuencias que tiene la compra de teléfonos móviles, consolas y ordenadores en la vida de las personas de los países donde se extrae el coltán, la materia prima para producir estos aparatos. El coltán es un mineral formado por columbita y tantalita; de hecho, su nombre proviene de la fusión del nombre de ambos minerales.

Gran parte de las reservas mundiales del coltán utilizado en nuestra tecnología cotidiana, así como en la industria armamentística, se encuentran en el este de República Democrática del Congo. Nuestra gran demanda de coltán –provocada por la adquisición y renovación permanente de móviles, consolas y ordenadores– dispara el precio de este mineral escaso (se llega a pagar 400 $/kilo) y provoca conflictos bélicos, el uso de mano de obra semi-esclavizada, la matanza de gorilas, chimpancés y otras muchas especies y la degradación de su hábitat. A la vez, nuestros crecientes deshechos tecnológicos contaminan nuestro medio ambiente.

Un buen primer paso para minimizar estos efectos es disminuir el consumo de estos aparatos y aprender a reciclarlos. Este es el objetivo de la campaña que ha puesto en marcha el Espai Jove Torre Bassas, en colaboración con el Instituto Jane Goodall España. El equipamiento rubinense es uno de los puntos de recogida de móviles viejos o en desuso que el Instituto Jane Goodall tiene repartidos por todo el estado. Los aparatos también se pueden llevar al Ateneo, al CRAC y a la CGT, entidades que colaboran con esta iniciativa. Desde esta semana y hasta el 31 de diciembre de 2013, los jóvenes rubinenses pueden llevar los teléfonos móviles que ya no utilicen y depositarlos en la urna que se ha instalado en la Torre Bassas. Por cada 30 terminales recogidos se apadrinará a un chimpancé durante un año en el centro de rescate y rehabilitación de chimpancés de Tchimpounga.

Concienciación en los institutos
Paralelamente, el Espacio Joven Torre Bassas trasladará esta campaña a los institutos de la ciudad, a través del Punto Joven, para que los jóvenes que estén interesados puedan participar.

El instituto Duc de Montblanc ya está llevando a cabo una iniciativa similar para recoger los teléfonos móviles en desuso. Dos alumnas de 1º de Bachillerato del centro, Jana Homs y Sandra López, están realizando un trabajo de investigación interdisciplinar entre las áreas de ciencias experimentales y humanidades sobre el coltán y el uso que se hace de este mineral en la fabricación de móviles. Paralelamente a su investigación, las dos alumnas están haciendo una labor de difusión entre el alumnado del centro para concienciarles sobre la problemática social y medioambiental de la extracción de este mineral y, a la vez, les piden que lleven los teléfonos móviles que ya no utilicen al instituto. Los aparatos recogidos también serán enviados al Instituto Jane Goodall con el fin de reciclarlos, recuperar el coltán y destinar los beneficios que se obtengan a programas educativos a Techimpounga, en la República Democrática del Congo.

Más de 56 millones de líneas de telefonía móvil
En España existen hoy día más de 56 millones de líneas de teléfonos móviles para poco más de 46 millones de habitantes. A este impresionante número de terminales hay que añadir aquellos móviles más antiguos que son reemplazados y que los ciudadanos guardan o tiran a la basura, siendo la tasa de reciclaje menor al 5%. Si multiplicamos estas cifras por los países del llamado 'mundo desarrollado', los datos son escalofriantes.