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El Ayuntamiento recuerda la importancia de reducir los residuos que generamos en casa para mejorar el medio ambiente En la Guia per a la prevenció de residus a la llar se pueden encontrar varios consejos que nos ayudan a disminuir el volumen de desechos https://www.rubi.cat/@@site-logo/ajuntament-de-rubi.svg

El Ayuntamiento recuerda la importancia de reducir los residuos que generamos en casa para mejorar el medio ambiente

En la Guia per a la prevenció de residus a la llar se pueden encontrar varios consejos que nos ayudan a disminuir el volumen de desechos
Diariamente, las actividades que realizamos en nuestro hogar generan una elevada cantidad de residuos, sobre todo de envases. La concienciación de la ciudadanía en la prevención de residuos es un paso fundamental para solucionar muchos de los problemas ambientales actuales. Por este motivo, el Ayuntamiento promueve la prevención, la reutilización y el reciclaje para, de esta forma, conseguir disminuir el volumen de residuos generados en todos los hogares de Rubí.

En la Guia per a la prevenció de residus a la llar se explica precisamente que prevenir los residuos es el primer paso. En los últimos años, los residuos se han convertido en uno de los problemas más graves de nuestro municipio: actualmente en Rubí generamos 1,35 kg de residuos por persona al día. Esto significa que cada año la ciudad genera alrededor de unas 35.000 toneladas de residuos, un volumen suficiente para llenar un campo de fútbol hasta una altura de 3 metros.

Esta gran cantidad de residuos conlleva unos procesos de tratamiento complejos y costosos para la ciudad y grandes problemas para el planeta. Ante esta situación, hay que actuar y hacer un uso racional de los recursos naturales y ser más respetuosos con el medio. Debemos generar menos residuos y tenemos que poner en práctica iniciativas de reutilización.

En la cocina
En la cocina es donde se generan más residuos de toda la casa. Envases, aceites, jabón, papel de cocina... y un sinfín de residuos que en muchos casos son evitables.

Para prevenir los residuos, podemos mirar qué tenemos en la nevera y, antes de que los alimentos se echen a perder, aprovecharlos, evitando que vayan innecesariamente a la basura. El papel de cocina es fácilmente sustituible por trapos de ropa o trapos reutilizables que se pueden lavar siempre que estén sucios y duran mucho tiempo. Hay muchos envases de vidrio que se pueden reutilizar tantas veces como se quiera. Pueden hacer la función de fiambrera para poner las sobras de comida, sal, mermeladas caseras o conservas. Así podemos evitar el papel de aluminio y el celofán, que son papeles caros, difíciles de reciclar y de un solo uso. Nunca deberíamos tirar ni una gota de aceite por el fregadero. Y es que 1 litro de aceite contamina 1.000 litros de agua. El aceite lo podemos reciclar en casa para hacer jabón o lo podemos llevar a la deixalleria.

En el comedor
A la hora de comer también se pueden prevenir residuos. Las servilletas de tela se pueden utilizar durante muchos años, son más elegantes y evitan que se generen muchos residuos. Los vasos de cristal y cubiertos de metal son reutilizables y se pueden utilizar tantas veces como se quiera, al igual que los jarros de agua. Para rellenarlos podemos utilizar garrafas grandes de agua. Sin embargo, la opción más sostenible es disponer de una depuradora de agua de filtro o de ósmosis inversa. Con el tiempo se ahorra dinero y muchos envases de plástico.

En el baño
Para nuestra higiene y la de toda la familia, a menudo utilizamos productos que en muchos casos son de un solo uso o que están envasados en pequeñas cantidades. Si compramos productos en envases más grandes, los precios son más baratos y, a la larga, es un ahorro importante para el bolsillo familiar y para el medio ambiente. En el caso de los bebés, se puede prescindir de las toallitas desechables si se utiliza una esponja y agua. También podemos usar pañales reutilizables, que se pueden lavar y, por tanto, reutilizar tantas veces como se necesite. Por cada niño o niña se utilizan unos 4.500 pañales durante los primeros 2 años de vida. Con los pañales reutilizables el ahorro es importante, ya que en dos años se necesitan entre 20 y 30. Las mujeres también pueden optar por utilizar la copa menstrual, que se utiliza internamente como un tampón. Tiene la forma de una campana y el flujo menstrual queda contenido en su interior. Una mujer llega a usar 10.000 compresas y tampones durante toda su vida. Las copas menstruales pueden durar años.

El papeleo de casa
Utilizar racionalmente el papel es cuidar el medio ambiente. Pensemos en todo el papel que usamos en casa y que desperdiciamos: las notas informativas y deberes de la escuela, la publicidad, las facturas, los comprobantes, los recibos del banco, el papel de cocina... El papel tiene dos caras . Si escribimos o dibujamos por un lado, el otro puede servir para escribir notas, como papel de borradores... Con ello conseguimos ahorrar el doble de papel. Hay muchos documentos (los papeles del banco, el seguro del coche, las actas de la escalera...) que se pueden pedir por internet. De esta manera se ahorra tiempo a la hora de clasificar, se gana espacio en casa y se evita el consumo innecesario de papel, sobres y carpetas. Los cartuchos de tinta de la impresora se pueden rellenar en muchas copisterías y tiendas de informática. Rellenar estos cartuchos significa prevenir un residuo muy contaminante. También podemos optar por bolígrafos y material de oficina recargables.

El reclamo que se hace mediante folletos informativos suele ser un gasto de papel que muchas veces ni nos miramos. Una manera de evitar los folletos publicitarios es pegar un cartel en nuestro buzón o en la entrada del edificio pidiendo que no nos dejen publicidad.

Los materiales electrónicos
En los últimos 30 años, la cantidad de basura electrónica ha ido aumentado. Los aparatos electrónicos han entrado con fuerza en nuestros hogares y al final de su vida resultan ser un montón de desecho difícilmente reciclable. Hay que intentar reparar antes de tirar. A la larga ahorraremos dinero y evitaremos los compuestos tóxicos que desprenden estos aparatos cuando se reciclan. En el caso de las bombillas, hay que tener en cuenta que las de bajo consumo duran 10 veces más que una normal. Las pilas son un residuo muy contaminante. Las pilas normales son de un solo uso y tienen un tiempo de vida muy corto. Hay alternativas: pilas recargables, que duran 1.000 veces más que las normales; calculadoras o cargadores de móvil solar; dinamos para bicicletas y linternas de mano; y baterías recargables de aparatos de música portátiles o de cámaras.

Comprando electrodomésticos de buena calidad y de clase A ayudamos a prevenir residuos. La inversión inicial es más alta que un electrodoméstico normal, pero a la larga nos termina saliendo a cuenta. Duran muchos más años y consumen menos energía.

Si nos queremos desprender de un electrodoméstico tendremos que llevarlo a la deixalleria. A los que aún funcionan se les encontrará una salida y los que ya estén dañados se reciclarán al máximo posible.

La compra
Comprar con sentido común es prevenir residuos. Un cesto, una bolsa de tela, el carro de la compra... hay muchas opciones antes que el plástico. Sólo en un fin de semana se consumen más de 14 millones de bolsas de plástico en Cataluña. El vidrio también es una buena opción: se puede reutilizar tantas veces como se quiera y es 100% reciclable. Si compramos a granel podemos utilizar nuestros propios envases reutilizables y así prevenimos residuos.

La comida caducada o dañada es uno de los residuos más frecuentes en los hogares y uno de los más evitables. Prevenir residuos es comprar con sensatez y consumir lo que necesitamos. Hacer una lista antes de ir a comprar nos ayudará mucho.