El Ayuntamiento regenera el arbolado del bosque de Ca n'Oriol con la plantación de varios ejemplares
Los pinos de esta zona estaban afectados por una plaga y ha sido necesario realizar varias actuaciones para controlarla
El Ayuntamiento ha realizado una serie de actuaciones en el bosque de Ca n'Oriol para salvar los pinos que presentaban un estado sanitario muy grave provocado por una plaga. Y ahora ha procedido a plantar varios nuevos ejemplares para incrementar el número de especies en la zona.
Concretamente, se han plantado 15 pinos piñoneros y 15 encinas de 2 metros de altura y diámetro de 15 cm a lo largo de la vertiente sur del bosque de Ca n'Oriol. También se ha reforzado el poblamiento arbustivo y se ha hecho una regeneración leñosa en el sotobosque con la plantación de lentisco (Pistacia lentiscus), englantiner (Rosa sempervirens), durillo (Viburnum tinus) y madroño (Arbutus unedo).
Esta actuación se ha efectuado estos últimos días, puesto que es una época idónea para la plantación, y se mantendrá su riego de apoyo durante dos años para garantizar su supervivencia.
"El bosque de Ca n'Oriol es un espacio emblemático de la ciudad. Hemos reforzado las actuaciones para su mantenimiento y regeneración con plantaciones que respetan su identidad como bosque mixto, con especies resistentes propias de nuestro clima mediterráneo. La biodiversidad es fundamental para hacer el entorno más resiliente frente a las plagas y otras amenazas y es por eso que en la elección de nuevo arbolado y vegetación se ha fomentado la presencia de diversas especies de árboles y arbustivas. Invitamos como siempre a la ciudadanía a disfrutar de este entorno con respeto para contribuir entre todas a la mejora de la ciudad y de su entorno", ha explicado Andrés Medrano Muñoz, concejal de Medio Ambiente, Transición Ecológica y Bienestar Animal.
Plaga de perforador de pinos
En la primavera de 2024 se detectó que los pinos del bosque de Ca n'Oriol estaban colonizados por un coleóptero llamado “perforador de pinos” (Tomicus destruens) que, específicamente, afecta a los bosques de pino carrasco (Pinus halepensis) y de pino piñonero (Pinus pinea).
Este género produce dos tipos de daños: por un lado, galerías subcorticales en los troncos y ramas gruesas y, por otro, galerías en las ramillas de las copas de los pinos. Los ataques a los troncos son mortales, dado que a través de las galerías maternas se introducen hongos y producen la degradación del floema del perímetro de la galería y la destrucción de los canales floemáticos. La grave sequía que ha sufrido la vegetación ha provocado la proliferación de esta plaga.
El protocolo que se ha aplicado para frenar la plaga ha sido, en primer lugar, talar todos los árboles ya muertos a causa de este insecto y, después, aplicar los tratamientos sanitarios adecuados al conjunto de árboles donde la afectación todavía era incipiente.
También se han colocado trampas biológicas para capturar insectos adultos en caso de que se produzca una subida de temperatura y eclosionen las puestas.