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La Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) recibe una treintena de reclamaciones sobre las participaciones preferentes El pleno municipal correspondiente al mes de marzo aprobó una moción en relación a estos productos financieros presentada por junta de portavoces. https://www.rubi.cat/@@site-logo/ajuntament-de-rubi.svg

La Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) recibe una treintena de reclamaciones sobre las participaciones preferentes

El pleno municipal correspondiente al mes de marzo aprobó una moción en relación a estos productos financieros presentada por junta de portavoces.
Más de un centenar de personas han asistido este miércoles a una charla informativa sobre las participaciones preferentes organizada por el Ayuntamiento de Rubí, con la colaboración de la Plataforma de Afectados de Rubí por las Participaciones Preferentes y Deuda Subordinada y la Asociación de Consumidores y Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (ADICAE).

La alcaldesa, Carme García, ha explicado que el objetivo de esta charla ha sido informar a todos aquellos rubinenses que pueden estar afectados por haber adquirido estas participaciones preferentes sin saber qué contrataban, 'muchos de los cuales son personas de edad avanzada que han depositado todos sus ahorros y que ahora, cuando los han querido retirar, se han encontrado que no lo podían hacer', de las acciones que pueden llevar a cabo para solucionar su problema. La alcaldesa ha asegurado que, a su entender, 'se trata de una estafa'. Y ha añadido: 'Si tenemos que rescatar a la banca, primero deberíamos rescatar a estas personas, que tienen todos sus ahorros aquí'. García ha recordado que el pleno municipal del mes de marzo aprobó una moción presentada por junta de portavoces (con el apoyo previo de todos los grupos) de apoyo a los afectados por estos productos financieros. 'Desde el Ayuntamiento de Rubí, como no podía ser de otra manera, nos hemos puesto al lado de los afectados e intentaremos ayudar, en la medida de lo posible, para que esta gente pueda recuperar su dinero'.

A día de hoy, una treintena de personas se han dirigido a la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) para presentar una reclamación contra estos productos financieros. Carlos Águila, representante de la Plataforma de Afectados de Rubí por las Participaciones Preferentes y Deuda Subordinada, ha instado a los que aún no lo hayan hecho a dirigirse a la OMIC para formular su queja y, de esta manera, conseguir crear un censo de afectados. Águila también ha explicado a los asistentes a la charla que la voluntad de la plataforma, creada recientemente, es 'hacer presión desde Rubí para que los afectados recuperen su dinero'. La plataforma se reúne cada lunes, entre las 18:00 y las 19:00h, en la sede del CRAC (calle Sant Joan, 1).

Por su parte, Raúl Gaitán, representante de ADICAE, ha explicado que 'la información es clave para solucionar este problema'. En este sentido, ha propuesto a los afectados que se informen bien del producto que han contratado y de las acciones que pueden hacer para recuperar sus ahorros.

¿Qué son las participaciones preferentes?
Las participaciones preferentes son un producto financiero complejo que une características de la renta fija y de las acciones. Su principal característica –la que ha generado mayor controversia– es su carácter perpetuo. O dicho de otro modo, que no tienen fecha de vencimiento. Por tanto, si el usuario quiere recuperar su dinero debe poner las participaciones preferentes a la venta y esperar a que alguien las compre. Eso sí, al precio que marque el mercado secundario, que puede ser muy inferior al capital inicial aportado. Además, se trata de productos no garantizados por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) de modo que, si el banco quiebra, el usuario se puede despedir de su dinero.

El funcionamiento de las preferentes parecía sencillo o, al menos, se vendía como tal: el usuario compraba las preferentes por un valor determinado, cobraba la rentabilidad pactada año tras año y, si quería recuperar su dinero, sólo tenía que ponerlas a la venta y, en menos de 48 horas, volvía a tener el dinero en el bolsillo. Todo ventajas. Pero esto sólo fue así en época de bonanza. En tiempos de crisis, las preferentes se han convertido en una trampa por varios motivos: en primer lugar, si un año la entidad emisora no tiene beneficios, el usuario no cobra el cupón. En segundo lugar, estos productos cotizan en un mercado secundario en el que, para recuperar la inversión, hay que ponerlos en venta. Si la cotización está baja se puede perder una parte del capital. Y, por último, si se dan muchas órdenes de venta y casi ninguna de compra, resulta prácticamente imposible recuperar el capital.

Precisamente este último punto es lo que sucedió a finales de 2011, lo que ha hecho imposible que miles de ahorradores pudieran recuperar su dinero. Esto ha sido tildado por algunas voces críticas como un 'corralito'. Todo ello no sería tan grave si no fuera por las supuestas prácticas irregulares de los bancos y cajas a la hora de colocar estos productos. La plataforma ADICAE, que se ha erigido como baluarte de los afectados por las preferentes, denuncia que los directores de banco han abusado de la confianza de sus clientes, algunos ya ancianos, para colocarles este producto asegurando que se podía vender en 48 horas sin ningún problema. En definitiva, lo que se critica es la falta de información sobre los riesgos que comportaban las participaciones preferentes, especialmente en relación a su liquidez.