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El Ayuntamiento retira siete palmeras muertas de diferentes puntos de la ciudad y las convierte en bancos Parcs i Jardins Catalunya está tratando los troncos para transformarlos en mobiliario urbano. Próximamente, estos asientos naturales se colocarán en diferentes parques. https://www.rubi.cat/@@site-logo/ajuntament-de-rubi.svg

El Ayuntamiento retira siete palmeras muertas de diferentes puntos de la ciudad y las convierte en bancos

Parcs i Jardins Catalunya está tratando los troncos para transformarlos en mobiliario urbano. Próximamente, estos asientos naturales se colocarán en diferentes parques.
El Ayuntamiento de Rubí está retirando estos días algunas de las palmeras de la ciudad que han muerto como consecuencia de una plaga de escarabajos picudos. Se trata de los ejemplares del Ateneo, la plaza Pere Aguilera, la calle Bartrina, la plaza Celso Emilio Ferreiro, la calle Virgen de Lourdes y la avenida del Estatut. Trabajadores de Parcs i Jardins Catalunya, la empresa encargada del mantenimiento del medio natural de Rubí, están talando los ejemplares muertos y, en una segunda fase, también retirarán las cepas.

Dado que las palmeras son difíciles de reciclar, porque resulta complicado hacer compuesto de ellas, el consistorio ha optado por convertir los troncos en mobiliario urbano. A estas alturas, Parcs i Jardins Catalunya está tratando este material para eliminar la parte del tronco afectada por la plaga. De este modo, los nuevos bancos naturales estarán limpios de parásitos. Una vez confeccionados los nuevos bancos, el consistorio los colocará en diferentes espacios verdes de la ciudad, como el Torrent de les Abelles, la avenida de las Flores o la explanada de Ca n'Alzamora, donde se integrarán en el entorno.

Plaga mortal
A finales de 2011, el Ayuntamiento de Rubí inició una campaña para combatir la plaga de escarabajos picudos que afectaba a una parte de las palmeras de la ciudad. El consistorio analizó todos los ejemplares del municipio para detectar su grado de afectación. Posteriormente, cortó las hojas secas y afectadas para evitar que cayeran en la vía pública y pudieran causar daños (este escarabajo se come el interior de las hojas, debilitándolas y propiciando su caída) y aplicó un tratamiento fitosanitario para intentar exterminar la plaga y que las hojas rebrotasen.

En algunos casos, como las dos palmeras de la plaza Pere Aguilera, se comprobó que el grado de afectación de la plaga era muy elevado y finalmente se han tenido que talar porque no han logrado sobrevivir al escarabajo picudo.