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El Ayuntamiento monitoriza diez edificios municipales con el objetivo de mejorar su eficiencia energética El sistema, una iniciativa del proyecto Rubí Brilla, permite conocer los consumos de estas instalaciones y corregir las anomalías, consiguiendo un ahorro mínimo del 10%. https://www.rubi.cat/@@site-logo/ajuntament-de-rubi.svg

El Ayuntamiento monitoriza diez edificios municipales con el objetivo de mejorar su eficiencia energética

El sistema, una iniciativa del proyecto Rubí Brilla, permite conocer los consumos de estas instalaciones y corregir las anomalías, consiguiendo un ahorro mínimo del 10%.
Para conseguir una mayor eficiencia energética en cualquier edificio es fundamental conocer sus consumos. De esta manera, se puede saber cuál es su curva de demanda energética, detectar posibles anomalías en los consumos y, así, poder actuar para corregirlas. El consistorio rubinense, a través del proyecto Rubí Brilla, ha puesto en marcha un sistema de monitorización en 10 edificios municipales para analizar su consumo de electricidad, gas y agua.

Se trata de las escuelas 25 de Setembre, Mossèn Cinto Verdaguer, Maria Montessori, el pabellón de La Llana, la Biblioteca Mestre Martí Tauler, la Oficina de Atención a la Ciudadanía de la calle Narcís Menard, el Mercado Municipal, el Rubí+D, la comisaría de la Policía Local y el edificio de oficinas municipales de la carretera de Terrassa. Esta decena de equipamientos representa aproximadamente el 50% del consumo energético de las dependencias municipales del consistorio.

Monitorización del consumo
El Ayuntamiento ha instalado equipos de monitorización en las acometidas principales de electricidad, gas y agua de esta decena de edificios que permiten saber, a tiempo real, cuál es su consumo. El análisis de esta información permite detectar anomalías y actuar para corregirlas, generando un ahorro mínimo del 10%. Por ejemplo, en alguna escuela se ha detectado un consumo anómalo de agua por la noche, cuando no hay actividad en estos edificios. Esto ha permitido descubrir que varias cisternas tenían pequeñas pérdidas de agua y solucionar este defecto. También se ha comprobado que en determinados edificios hay un consumo eléctrico elevado por la noche, cuando no hay nadie trabajando. Parte de este consumo, que coloquialmente se llama 'vampiro de energía', se debe al hecho de dejar los aparatos eléctricos en standby cuando finaliza la jornada laboral.

Aparte de detectar anomalías, la monitorización también permite conocer las pautas de consumo en cada edificio. Y, con esta información en la mano, se pueden adoptar medidas para reducir costes y valorar los resultados. Por ejemplo, instalar reguladores de iluminación con detectores de presencia, sectorizar espacios, corregir temperaturas, instalar reductores de caudal y aireadores en los grifos, entre otros. Además, permite validar protocolos de actuación, como por ejemplo comprobar si conviene más dejar la calefacción encendida el fin de semana o cerrarla en función del edificio analizado.

En una fase posterior, el Ayuntamiento tiene previsto analizar el consumo de 16 edificios municipales más, en los que también monitorizará el consumo de gasóleo, además de la electricidad, el gas y el agua. El análisis de estos 26 edificios supondrá conocer el 80% del consumo energético de todas las dependencias del consistorio.