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El autobús urbano dejará de pasar definitivamente por la isla peatonal después de Fiesta Mayor El consistorio prevé trasladar las paradas Pearson, Francesc Macià y Cataluña de las líneas L1 y L4, creando cuatro nuevas. https://www.rubi.cat/@@site-logo/ajuntament-de-rubi.svg

El autobús urbano dejará de pasar definitivamente por la isla peatonal después de Fiesta Mayor

El consistorio prevé trasladar las paradas Pearson, Francesc Macià y Cataluña de las líneas L1 y L4, creando cuatro nuevas.
El Ayuntamiento de Rubí da un paso más para pacificar la isla peatonal proponiendo una modificación del recorrido de las líneas L1 y L4 del autobús urbano, que dejarían de pasar por el eje de la avenida Barcelona y el paseo Francesc Macià después de Fiesta Mayor. Paralelamente, también se plantea un desvío en las líneas L4 y L5 hacia la zona del Mercado municipal. La propuesta se debatirá en el próximo Pleno municipal del mes de junio.

La isla peatonal, que entró en funcionamiento a finales de junio de 2008, cuenta con la intensidad media diaria (IMD) más alta de peatones de todo Rubí, por encima de los 9.000 diarios, tal como se refleja en el borrador de la diagnosis del Plan de Movilidad Urbana (PMU) que se está confeccionando actualmente. Para priorizar los peatones por encima del tráfico rodado, el equipo de gobierno (PSC y ERC) plantea suprimir definitivamente el paso del autobús por este tramo, con el objetivo de mejorar el uso público de la isla y de potenciar la dinamización comercial de este eje. Tal como ha explicado el concejal de Planificación, Ecología Urbana y Seguridad, Manuel Velasco, 'con estos cambios, que afectan a las líneas L1, L4 y L5, pretendemos tres objetivos: liberar la isla peatonal, centro de paseo y comercial, del paso del bus urbano; fortalecer el tejido comercial del centro de la ciudad y acercar los ciudadanos de los barrios a los diferentes puntos de interés que tiene la ciudad a través del transporte público'.

La concejala de Comercio, Arés Tubau, ha asegurado que se trata de 'un proyecto de ciudad. Estas mejoras beneficiarán tanto a los peatones como a los comerciantes de la isla, pero también al resto de la ciudad, acercando las personas que quieren caminar, pasear o comprar a la isla y también a otros puntos comerciales importantes, como la zona del Mercado'.

Por su parte, la concejala de Espacio Público, Obra Pública y Movilidad, Belén Meneses, también ha destacado el acercamiento de las líneas L4 y L5 al Mercado. 'Esta propuesta no se limita a desplazar las paradas de las líneas L1 y L4 fuera de la isla, sino que acercamos también las líneas L4 y L5 al entorno del Mercado, que es un gran foco de atracción de barrios como la Zona Norte, El Pinar y Ca n’Oriol, tal como concluye el estudio de movilidad que hemos encargado'.

El equipo de gobierno se ha reunido con todos los grupos políticos, entidades y comerciantes para presentarles la propuesta y, como ha dicho Velasco, 'para escuchar sus sugerencias'. El concejal ha explicado que 'se han estudiado todas las alternativas posibles. La realidad y la orografía de Rubí es la que es. En este sentido, esta es la propuesta más razonable. Será un punto positivo para toda la ciudad'.

Cambios de recorrido
El consistorio prevé modificar el recorrido actual de las líneas L1 (El Pinar - Can Serrafossà) y L4 (Estación Rubí+D - Can Rosés), las únicas que pasan por el interior de la isla peatonal, a partir de la parada 'Estación Rubí+D', ubicada en la rambleta Joan Miró. El autobús hará un cambio de sentido en el aparcamiento del Rubí+D en dirección a la carretera C-1413, se incorporará al lateral del paseo de la Riera, continuará por la rotonda del Escardivol, seguirá por las calles Gimnàs, Joaquim Blume, girará en la calle Cadmo y volverá a girar en la carretera de Terrassa, recuperando el recorrido habitual en la parada 'CAP Mútua', que no sufrirá ningún cambio. Esto supondrá el traslado de tres paradas: 'Pearson', 'Francesc Macià' y 'Cataluña', y la creación de cuatro nuevas: 'Paseo Riera - Torrijos', 'Paseo Riera - calle Riera', 'Gimnàs - Policía Nacional' y 'Bullidor' (en la calle Joaquín Blume). Según Meneses, 'el hecho de ubicar la parada Paseo Riera - calle Riera más cerca de la plaza Doctor Guardiet, en vez de estar en la rotonda de la C-1413a, nos permitirá ganar en seguridad'. Ambas líneas mantendrán la frecuencia de paso actual (30 y 22 minutos), ya que aumentará la velocidad comercial por las características del recorrido (a su paso por la C-1413a).

Con la eliminación de la parada 'Pearson', los usuarios de FGC que quieran coger el autobús deberán dirigirse a la parada 'Estación Rubí+D', ubicada en la rambleta Joan Miró.

De manera complementaria, y para minimizar este cambio de recorrido, el Ayuntamiento prevé el desvío de las líneas L4 y L5 hacia la zona centro (Mercado). La línea L5 (Can Rosés - Estación Rubí+D) dejaría de pasar por la avenida del Estatut, haciendo el nuevo recorrido por el trazado de la línea L2 (sentido Vallhonrat). La línea L4 haría el trazado de la L2 en sentido contrario, pero después de la parada 'Magallanes' subiría por la calle Torres Oriol hasta enlazar con la avenida del Estatut, perdiendo sólo las paradas actuales de 'Aribau' y ' Camí de Ca n’Oriol'. El objetivo de estas modificaciones es mejorar la movilidad del servicio de autobús urbano de la ciudad, acercando la mayoría de las líneas al centro y manteniendo la frecuencia de paso.

Estudios comercial y de movilidad
En la sesión plenaria del mes de diciembre de 2012 se aprobó una moción en la que se instaba al equipo de gobierno a detener el cambio de itinerario de las líneas L1 y L4 a su paso por la isla peatonal. La moción pedía mantener el paso de estos autobuses por la isla hasta que se presentara un informe económico del impacto que supondría el cambio, de las afectaciones de tráfico por las calles adyacentes, de las conclusiones de un estudio de movilidad y sobre el impacto económico que tendría en el sector comercial. Estos estudios ya se han realizado y se han presentado a todos los grupos políticos del consistorio.

Entre otros, el estudio de movilidad encargado a la consultora Lavola concluye que la reubicación de las paradas de la isla hacia el sector de la riera podría suponer un descenso de entre el 10,5% y el 13,3% del conjunto de usuarios de las líneas L1 y L4, que equivale a 370-430 usuarios/día. Pero los nuevos trayectos de la L4 y L5 por la zona Centro - Mercado minimizarían este descenso, ya que conectarían directamente las actuales zonas de influencia de estas líneas con centros de atracción. Además, según este estudio, el desvío de la línea L5 hacia el centro permitiría que la zona Norte y La Serreta mejoraran sustancialmente el acceso a los principales centros de atracción (Estación FGC, Mercado, colegios, etc.).

El Ayuntamiento también ha encargado una encuesta sobre la usabilidad del eje comercial Francesc Macià - avenida Barcelona y su papel como dinamizador de la zona comercial a iesMed, Innovació i Economia Social enla Mediterrània. La encuesta se ha realizado a un total de 406 personas, segmentadas por peatones (148 encuestados), peatones con niños (95 encuestados), personas usuarias del autobús (124 encuestados) y comerciantes (39 encuestados).

Los datos de este estudio demuestran que, actualmente, el eje comercial Francesc Macià - avenida Barcelona cuenta con una capacidad de captación muy importante, a pesar de la oferta comercial que hay alrededor de Rubí, con poblaciones que tienen centros comerciales que ejercen una gran capacidad de atracción.

Por lo tanto, hay que facilitar la adaptación a las necesidades reales de los consumidores de Rubí, ya que el comercio y el consumo evolucionan muy rápidamente. Así pues, hay que dimensionar las políticas comerciales para garantizar un mix adecuado y sostenible y conseguir que este nivel de atracción y atractividad se mantenga y se incremente.

Con los datos aportados por el estudio realizado por iesMed se puede determinar que existe la necesidad de realizar más acciones de dinamización en la calle y que éstas conllevan inevitablemente trasladar la circulación del autobús fuera de la isla peatonal. El cumplimiento de estas premisas supondría muy probablemente un número mayor de personas en la calle y de clientes, lo que se concretaría en un incremento medio del 15% de las ventas, según los comerciantes.