La clausura y restauración del vertedero de Can Canyadell supondrá una importante mejora para el entorno (foto: Google Maps)

El Ayuntamiento de Rubí y PUIGFEL acuerdan la clausura y restauración del vertedero de Can Canyadell

El acuerdo, pendiente de validación judicial, contempla el cese definitivo de la actividad y la recuperación agrícola y forestal del espacio

El Ayuntamiento de Rubí y la empresa PUIGFEL han llegado a un acuerdo para proceder a la clausura del depósito de residuos de la construcción situado en Can Canyadell, conocido como vertedero de inertes de Puigfel. El objetivo del acuerdo es poner fin a la situación de incertidumbre jurídica derivada del recurso contencioso administrativo que la empresa interpuso contra el Consistorio en febrero de 2024, garantizando la mejor solución posible para la protección de las personas y del medio ambiente.

El Ayuntamiento de Rubí concedió a PUIGFEL la licencia ambiental en 2003 para ejercer la actividad de depósito de residuos de la construcción en la finca de Can Canyadell. Posteriormente, se abrió una controversia sobre si determinados residuos que superaban la capacidad autorizada habían sido vertidos legalmente o no. Esta cuestión es actualmente objeto de resolución por parte del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 14 de Barcelona.

Ante la complejidad e incertidumbre del procedimiento judicial, el Consistorio y la empresa han consensuado la clausura del depósito. Los servicios técnicos municipales han emitido un informe en el que desaconsejan la retirada de los residuos, ya que esta operación conllevaría importantes riesgos medioambientales, afectaciones a la salud de las personas y problemas de seguridad en el camino de Ullastrell. El informe concluye que la clausura es la mejor alternativa técnica y ambiental.

El acuerdo alcanzado se trasladará ahora al Juzgado número 14 de Barcelona, que deberá valorar su aprobación. En caso de que el juzgado dé luz verde, la actividad cesará de manera definitiva, no se podrá verter ningún residuo y PUIGFEL deberá presentar un proyecto de clausura que permita la restauración del espacio. El objetivo final es recuperar el uso agrícola y forestal originario del terreno, integrándolo de nuevo en el paisaje natural del entorno.