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Este año se rehabilitará el Celler Cooperatiu El proyecto prevé una planta subterránea diáfana para la celebración de actividades y mantener el resto del edificio como museo. https://www.rubi.cat/@@site-logo/ajuntament-de-rubi.svg

Este año se rehabilitará el Celler Cooperatiu

El proyecto prevé una planta subterránea diáfana para la celebración de actividades y mantener el resto del edificio como museo.
La rehabilitación integral del Celler se iniciará durante el primer semestre del año. El proyecto contempla, a parte de los trabajos de fundamentación y de reparación de la parte del tejado que se derrumbó en agosto de 2007, limpiar totalmente y hacer accesible la planta subterránea donde actualmente hay algunas tinajas, muchas de ellas medio derruidas, de las cuales sólo se conservaría una muestra. En este espacio quedaría una amplia sala diáfana de unos 300 metros cuadrados y de 4,5 metros de altura.

En la primera planta del edificio, a la que se accedería desde la calle Pintor Murillo, se mantendría la doble alzada actual, con una pequeña plataforma desde donde se puede ver todo el espacio central de la nave y las 20 tinajas que hay en la actualidad y que se conservarían. El proyecto prevé la construcción de dos escaleras para permitir la conexión entre las diferentes plantas, así como un ascensor. Entre los elementos arquitectónicos e históricos que se preservarán están los arcos de descarga en forma de palmera que sirven a la vez para soportar las tinajas y para mantenerlas levantadas, así como las pilastras de ladrillos de obra vista de la planta subterránea, los dos elementos característicos del modernismo catalán que se pueden encontrar en pocos edificios. También se restaurará una escalera de madera que hay a la planta subterránea, y se conservarán las herramientas utilizadas en el Celler Cooperatiu cuando era operativo, como por ejemplo una báscula o una prensa. El tejado se ha diseñado siguiendo los cánones modernistas con teja de color verde y tierra.

El Celler Cooperatiu de Rubí ocupa toda la isla situada entre las calles Pintor Murillo, Prim, Federico García Lorca y Pintor Coello. Las obras tienen un coste aproximado de 1,6 millones de euros. Parte de la financiación proviene del Ministerio de Fomento que ha otorgado una subvención de 697.000 €. El plazo de ejecución de las obras oscila entre el 18 y los 24 meses desde la data de inicio de las mismas.

Un edificio testigo del pasado agrícola de Rubí

119 labradores de Rubí, alentados por el ambiente industrialista de las directivas de la Unió de Vinyaters de Catalunya, que tuvo entre sus presidentes al rubinense Sebastià Ferré Rosés, se agruparon y formaron la cooperativa del Celler en el año 1918 y compraron los terrenos sobre los que se construiría el edificio. El arquitecto Cèsar Martinell, discípulo de Gaudí, recibió el encargo de la construcción en el año 1920. El Celler de Rubí fue el penúltimo que construyó este arquitecto (el último fue el de Sant Cugat que dejó inacabado) y algunos de los elementos no llegaron a finalizar, como por ejemplo el porche por donde se entraba el vino u otra nave idéntica a la actual adosada al edificio actual que nunca se hizo. El año 1936 y el año 1958 se hizo una última ampliación para dar cabida a los 27.000 hl de vino. La riada de 1962 y la decadencia vitícola en la década de los 70 determinaron una reducción de la producción hasta que el año 1989 la coopertiva plegó porque sólo ocupaban 2.000 hl de la capacidad total del Celler. La cooperativa vendió entonces el edificio y el terreno edificable en el Ayuntamiento de Rubí. El edificio fue incautado por las milicias antifascistas.