Rubí pone en marcha un nuevo modelo de mantenimiento de los espacios verdes, el arbolado y las áreas de juego infantil
Este miércoles entran en vigor los nuevos contratos de mantenimiento y un servicio independiente de control de calidad que reforzará el seguimiento de las actuaciones
Este miércoles 15 de julio entran en funcionamiento los nuevos contratos de conservación, mantenimiento y acondicionamiento de los espacios verdes, del arbolado y las palmeras, y de las áreas de juegos infantiles de Rubí. En la misma fecha también se inicia el contrato de control de calidad de los servicios, una herramienta que permitirá verificar de forma continuada que los trabajos se ejecutan de acuerdo con los estándares exigidos y dentro de los plazos establecidos.
La nueva organización del servicio se divide en cuatro contratos diferenciados: uno destinado al mantenimiento de los espacios verdes, otro específico para la gestión del arbolado y las palmeras, un tercero centrado en la conservación de las áreas de juegos infantiles y un cuarto dedicado exclusivamente al control de calidad de los tres servicios anteriores. Esta estructura permite especializar las actuaciones y reforzar su seguimiento.
Por lo que respecta a los espacios verdes, el contrato incluye tanto las tareas habituales de mantenimiento como las actuaciones extraordinarias que puedan ser necesarias a lo largo del año. Entre los trabajos previstos se encuentran la limpieza de las zonas ajardinadas, el riego y el mantenimiento de las redes de riego, el abonado, la conservación de céspedes, prados y arbustivas, el mantenimiento de las zonas de recreo para perros, las vallas vegetales y cierres de madera y otros elementos de los parques y jardines. También contempla intervenciones derivadas de incidencias, actos vandálicos, fenómenos meteorológicos u otras necesidades sobrevenidas.
El contrato del arbolado y las palmeras pone el foco en la conservación de más de 12.000 ejemplares distribuidos entre calles, parques y centros educativos. Las actuaciones incluyen la poda, control fitosanitario, inspección de riesgos, trasplantes, mantenimiento de los árboles jóvenes y adultos, así como los trabajos especiales y de urgencia cuando sean necesarios.
En el caso de las áreas de juegos infantiles, el servicio incorpora revisiones periódicas de los elementos de juego, de los pavimentos de seguridad y de la señalización, además de las reparaciones y sustituciones que sea necesario efectuar para garantizar unas instalaciones seguras y en buen estado de conservación. También se prevén inspecciones anuales vinculadas a las certificaciones de seguridad de los espacios de que dispongan.
Una de las principales novedades es la incorporación de un contrato específico de control de calidad independiente de las empresas encargadas del mantenimiento. Este servicio inspeccionará de forma periódica los trabajos ejecutados, elaborará informes mensuales y verificará tanto la calidad de las actuaciones programadas como la correcta resolución de las incidencias. Las evaluaciones tendrán incidencia en la certificación mensual de los servicios, lo que refuerza el control sobre el cumplimiento del contrato.
"El buen mantenimiento de zonas verdes, zonas de juego infantil y arbolado es uno de los cimientos para tener una ciudad saludable y de primera. La ciudad se configuró históricamente con el verde como actor secundario. Trabajamos para superar esta concepción y dejar atrás las puras consideraciones estéticas; el verde urbano debe ser estructural. Reforzamos ahora esta visión con este nuevo contrato y, al mismo tiempo, continuamos integrando esta visión esencial del verde urbano dentro de los diferentes proyectos de obra y transformación en marcha", ha explicado el concejal de Medio Ambiente, Transición Ecológica y Bienestar Animal, Andrés Medrano Muñoz.
El nuevo modelo también incorpora herramientas de gestión y seguimiento de los inventarios municipales, sistemas digitales de planificación y control de las actuaciones, así como mecanismos para actualizar de forma permanente la información sobre los espacios verdes, el arbolado y las áreas de juego. El objetivo es disponer de un servicio más eficiente, con mayor capacidad de seguimiento y orientado a garantizar la calidad de los espacios públicos que forman parte del día a día de la ciudadanía.
En un contexto de emergencia climática, el verde urbano ha dejado de ser un elemento meramente ornamental para convertirse en una infraestructura pública esencial. Los árboles y la vegetación de los parques y zonas verdes contribuyen a reducir el efecto de isla de calor, mejoran la calidad del aire, favorecen la infiltración del agua de lluvia, incrementan la biodiversidad, capturan carbono y generan espacios de salud, bienestar y cohesión social. En este sistema, las áreas de juegos infantiles tienen también un papel fundamental, ya que ofrecen espacios seguros para el juego, promueven la actividad física, el desarrollo psicomotor, la socialización y el aprendizaje de los niños, a la vez que se convierten en puntos de encuentro y convivencia para las familias.
Una ciudad más verde es también una ciudad más resiliente, más saludable y mejor preparada para hacer frente a los efectos del cambio climático. Por este motivo, el nuevo contrato de mantenimiento de los espacios verdes refuerza la gestión del patrimonio verde municipal con criterios de sostenibilidad, calidad y eficiencia, garantizando su conservación, seguridad y mejora continua al servicio de la ciudadanía.