Rubí despliega una nueva edición del Día de la Tierra con actividades para reconectar con la naturaleza sin salir de la ciudad
Cerca de 200 personas participan en una programación que se adapta a las restricciones en el medio natural y refuerza el papel del comercio local sostenible
Rubí volverá a celebrar el Día de la Tierra con una semana larga de actividades ─del 18 al 27 de abril─ que llenarán calles, plazas y equipamientos. Este año, el programa viene marcado por las limitaciones de acceso a espacios naturales a raíz del brote de peste porcina. Lejos de detenerlo, los organizadores han dado un giro y han llevado la naturaleza al centro de la ciudad.
Detrás, hay unas 200 personas implicadas ─el Ayuntamiento, entidades, profesionales y colectivos locales─ que han ideado una programación diversa, con propuestas para todas las edades y sin necesidad de salir del casco urbano.
La ciudad como escenario natural
La Feria del Día de la Tierra dará el pistoletazo de salida a la programación el 18 de abril y concentrará el grueso de actividades en varios puntos de la ciudad, como la plaza Doctor Pearson, la avenida Barcelona o la plaza Nova Estació. A lo largo de la jornada, se desplegará una propuesta abierta y participativa, con talleres, acciones artísticas y espacios para experimentar en primera persona: desde juegos vinculados al reciclaje y el civismo hasta creaciones colectivas con materiales naturales o la construcción de hoteles de insectos.
La feria también incluirá un mercado de artesanía sostenible y diferentes puntos de cata de productos ecológicos, con la implicación de los establecimientos verdes, que aprovecharán la jornada para visibilizar alternativas de consumo más responsables.
La programación se alargará toda la semana con charlas sobre cambio climático, talleres de reparación de aparatos eléctricos y electrónicos (Miércoles Manitas), sesiones de ahorro y eficiencia energética o actividades vinculadas a la naturaleza y la biodiversidad. Y de cara al fin de semana, rutas guiadas, observación de fauna, talleres artesanales y propuestas familiares.
Una de las novedades de esta edición es la consolidación de los establecimientos verdes en la programación. El año pasado participaron de forma experimental. Ahora vuelven con mayor peso: durante toda la semana, varios comercios de la ciudad destacarán productos ecológicos y de proximidad a sus espacios. Además de visibilizar estos productos, algunos establecimientos han organizado actividades específicas: catas de fruta y galletas ecológicas, degustaciones de infusiones o muestras de cocina de reaprovechamiento. La idea es acercar el consumo responsable a la vida cotidiana.
El programa no se limita a un solo día ni a un solo espacio. Habrá mercados de artesanía, intercambio de libros por Sant Jordi, recogidas de aparatos electrónicos o actividades educativas en los centros escolares. También se incorporan propuestas menos habituales, como sesiones de fotografía con pigmentos vegetales u observaciones de murciélagos.
Todo esto configura una edición que no busca tanto el espectáculo como la implicación. Pequeñas acciones, muchas manos y una idea de fondo: entender que la relación con el medio ambiente también se construye desde la ciudad.
La programación completa se puede consultar en www.rubi.cat/diadelaterra