Rubí coloca cuatro radares pedagógicos, dos de ellos en las urbanizaciones
Los dispositivos pretenden recordar la velocidad máxima permitida de 30km/h
Recientemente, el Ayuntamiento de Rubí ha instalado cuatro radares pedagógicos en diferentes calles de la ciudad, entre los que hay dos en las urbanizaciones. El objetivo de estos dispositivos es mostrar la velocidad a la que circula cada vehículo, con el fin de recordar a los conductores y conductoras que el límite en los tramos en los que están ubicados es de 30 km/h.
Los aparatos se han situado en puntos concretos donde se han detectado velocidades por encima del límite. Estas ubicaciones, acordadas con la Policía Local, son: la avenida Can Tapis con la calle Transformadors, el camino de Ullastrell junto a la Escuela Joan Maragall, la calle Edison en torno a la Escuela Maria Montessori y la avenida de la Llana, a la altura de la calle Pont de Can Claverí.
En total, se han instalado cuatro dispositivos. En el futuro podrían cambiar de ubicación —son móviles— pero, por ahora, no se han definido estos puntos.
En cuanto al coste, la compra de los radares ha sido de 8.664,94 euros, mientras que la instalación ha supuesto 2.958,45 euros.
El mensaje a transmitir es sencillo: menos velocidad, más seguridad.