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Los Servicios Sociales incrementan las atenciones en un 39,2% durante el estado de alarma En el período de mayor incidencia de la Covid-19, las demandas más frecuentes han sido de soporte alimentario, ayudas económicas y soporte específico para hacer frente al alquiler o las deudas de suministros https://www.rubi.cat/es/actualidad/noticias/los-servicios-sociales-incrementan-las-atenciones-en-un-39-2-durante-el-estado-de-alarma/@@images/image/preview

Los Servicios Sociales incrementan las atenciones en un 39,2% durante el estado de alarma

En el período de mayor incidencia de la Covid-19, las demandas más frecuentes han sido de soporte alimentario, ayudas económicas y soporte específico para hacer frente al alquiler o las deudas de suministros
Los Servicios Sociales no se han detenido durante la crisis de la Covid-19 (foto: Ayuntamiento de Rubí - Localpres).
Los Servicios Sociales no se han detenido durante la crisis de la Covid-19 (foto: Ayuntamiento de Rubí - Localpres)

Durante los tres meses de estado de alarma por la Covid-19, los Servicios Sociales Básicos del Ayuntamiento de Rubí intensificaron notablemente las acciones de atención, seguimiento y tramitación de recursos para dar respuesta a las múltiples necesidades detectadas entre la población más vulnerable. Se estima que los casos gestionados desde este ámbito municipal se incrementaron en un 39,2% coincidiendo con la situación de emergencia sanitaria.

Los colectivos que más sufrieron las consecuencias de este contexto excepcional, y que en buena parte aún lo hacen, fueron las familias monoparentales, las personas mayores que viven solas y que no disponen de suficiente apoyo familiar, las familias sin recursos y con menores a su cargo, las personas inmigrantes no regularizadas y aquellas que viven en viviendas precarias. Entre la ciudadanía atendida, un 60% estaba en situación de paro, no había recibido la prestación por ERTE o estaba en situación de economía sumergida; un 40% tenía ingresos precarios y dificultades para solicitar otras prestaciones. Además, durante el estado de alarma se detectaron dos casuísticas relacionadas directamente con la crisis: un incremento de situaciones de violencia intrafamiliar y niños sin medios para acceder a los trabajos escolares telemáticos.

Dadas estas necesidades, las demandas más frecuentes de la población han sido las de apoyo alimentario, ayudas para hacer frente al alquiler, ayudas para asumir deudas de suministro y prestaciones económicas. "En los últimos meses, los Servicios Sociales municipales han tenido que afrontar un incremento de atenciones y una gran diversidad de necesidades derivadas del coronavirus. Hemos trabajado intensamente para no dejar atrás a nadie y hemos tomado buena nota de aquellas problemáticas en las que tendremos que centrar esfuerzos a partir de ahora", ha explicado la alcaldesa, Ana María Martínez Martínez, quien ha añadido que ya se está estudiando la implementación de nuevos recursos.

Acciones de apoyo a la ciudadanía
En este escenario excepcional, los Servicios Sociales siguieron ofreciendo atención presencial desde las oficinas centrales de la calle General Prim pero, sobre todo, potenciaron el servicio telemático para poder garantizar la seguridad de todo el mundo. Desde este ámbito, se movilizaron todos los recursos al alcance para asegurar la cohesión social y el apoyo necesario a la ciudadanía en situación de vulnerabilidad.

Los profesionales hicieron el acompañamiento y seguimiento de familias a través de llamadas telefónicas y, en algunos casos específicos, también de manera presencial. En estas comunicaciones se pedía por el estado de las personas, se les daban herramientas de contención y apoyo emocional, se valoraban sus necesidades y demandas y, en caso de que fuera necesario, se tramitaban los recursos pertinentes. Entre el 16 de marzo y el 25 de mayo se realizaron un total de 8.548 atenciones ─150 al día de media. Las familias que fueron atendidas con carácter de urgencia fueron 716, cifra que representa un incremento del 39,2% respecto a la media de atenciones antes de la crisis de la Covid-19.

A fecha 25 de mayo, los expedientes familiares abiertos eran 2.276, un 33,4% más que en mismo periodo de 2019. El 30% de las demandas atendidas fueron para solicitar ayudas de alojamiento y un 90%, ayudas de alimentación.

Durante el estado de alarma, el Servicios Sociales municipales también aumentaron las ayudas y subvenciones directas para dar cobertura a necesidades básicas de la ciudadanía. Así, por ejemplo, se amplió el proyecto de tarjetas monedero, que pudo llegar a 184 familias gracias a una dotación presupuestaria extraordinaria de 65.000 €. Estos hogares recibieron tarjetas con una vigencia de tres meses renovables. También se puso en marcha el proyecto Comidas a domicilio, pensado para facilitar al menos una comida diaria a personas mayores de 65 años y personas dependientes en situación de riesgo por Covid-19 con apoyo familiar inexistente o insuficiente. Dotado con 52.698,80 €, el servicio proveyó de alimentos cocinados a 77 hogares, que recibieron más de 3.000 menús.

Los Servicios Sociales también asumieron la distribución de 1.772 tarjetas monedero dirigidas a los niños destinatarios de ayudas de comedor, y gestionaron la ampliación en un 30% del servicio de despensa solidaria ─se atendieron 3.120 personas en colaboración con ASAV, Frater-Nadal y Cáritas.

En cuanto al Servicio de Atención Domiciliaria (SAD), dirigido a personas que requieren ayuda en el hogar y apoyo social por tener dificultades de desarrollo o por falta de autonomía personal, se amplió en 431 horas durante el estado de alarma. En total, se prestaron 661 atenciones. Paralelamente, se amplió el Servicio de Teleasistencia mediante una línea 900 que no requería la instalación de ningún aparato ni dispositivo. Durante el periodo de mayor incidencia de la Covid-19, se sumaron 39 nuevos servicios y se prestaron un total de 889 atenciones a personas mayores de 65 años en situación de vulnerabilidad, aislamiento o riesgo.

Emergencia habitacional
La crisis también supuso una ampliación de los recursos destinados a personas en situación de emergencia habitacional. Los Servicios Sociales actuaron informando, orientando y haciendo acompañamiento social a personas solas, parejas y familias con hijos a cargo que ya estaban en seguimiento y a otras conocidas a raíz de la Covid-19. También se coordinaron con el Servicio Local de Vivienda y las entidades sociales en el abordaje de estas problemáticas y tramitaron recursos propios como las ayudas sociales para vivienda y pobreza energética (AJECCS) o los alojamientos temporales de urgencia.

Desde el inicio del confinamiento, los Servicios Sociales tramitaron 56 ayudas económicas para suporte a la vivienda, se atendió a 29 personas en dispositivos temporales de urgencia y se facilitó el acceso de dos personas mayores (mayores de 65 años) a plazas privadas de residencias asistidas como recurso temporal de urgencia a la espera de una plaza pública o de la prestación económica vinculada. En total, se han destinado a estas actuaciones 52.698,80 € en concepto de ayudas económicas de alojamiento.

En último término, los Servicios Sociales tramitaron el alta del contador de agua a ocho personas o familias que están ocupando una vivienda propiedad de un gran tenedor, gracias al convenio que existe entre la compañía suministradora Sorea y el Ayuntamiento.

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